Las escuelas catalanas no son escuelas, son correccionales lingüísticos. Las han convertido en correccionales lingüísticos para extirpar, mediante un rito de iniciación (el bautismo por inmersión) en los escolares un mal nefando: el hablar la lengua común de todos los españoles, porque la primera obligación para ser catalanes de verdad es dejar de ser español
Francisco Caja (1949, Arnedo – La Rioja); filósofo