No por la acción de unos fanáticos, en este caso arrastrando desde unas motos cadáveres de hombres torturados y asesinados, se puede justificar de ninguna de las maneras los ataques a del Estado militarista que es Israel a los diminutos territorios de los palestinos. Y de trampas nada, es toda una estrategia de ese país tal como muy bien denuncia Noan Chomsky en su artículo.