En el contenido de las opiniones últimas de asocial y Diego Vega, pienso, se halla el quid de la cuestión: ¿podemos hablar de que vivimos en una democracia de mínima calidad cuando, incluso, los medios de comunicación de titularidad pública en esta comunidad autónoma dan una visión sesgada de la realidad? Este es un punto fundamental a denunciar… y a atacar.