¡Ay, Esperanzita… que cara tienes! No

¡Ay, Esperanzita… que cara tienes! No puedo sino estar completamente de acuerdo con el contenido del artículo. Apoyemos a los profesores, dignifiquemos su profesión y, quizás, algun día podamos alcanzar los niveles educativos de, por ejemplo, los países nórdicos.

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