Para los sufridos lectores de la edición catalana de El País, cualquier viernes puede ser Viernes de Dolores si caen en la tentación de leerse el semanal artículo de Culla i Clarà. Luz del Trento nacionalista y martillo de herejes “unionistas”, sus textos son más bien repetitivos y simplones. Uno llega a la conclusión que solo el sistema de “cupo” político que practica el rotativo justifica su permanencia. Pero debe reconocerse que, de vez en cuando, Culla “enseña la patita” y nos aporta datos sobre por dónde van los tiros en el campo soberanista. Eso sucedió, por ejemplo, el pasado LEER MÁS