Cuando Reverte deja de lado su obsesión

Cuando Reverte deja de lado su obsesión por el «ardor guerrero», a veces escribe cosas interesantes y certeras. En este artículo da en el clavo de un exceso ciertamente ridículo, promovido por quienes se pasan en el seguimiento de consignas que no son sino desechos de las mejores ideas. Aunque le sobra un cierto tonillo chulesco, en esta ocasión me ha gustado.

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