Este Editorial de El País es un tanto tramposo: no incluye para nada lo que recoge bien la pancarta. Los nacionalista persiguen la exclusión del castellano (español) de la vida pública catalana. La inmersión lingüística, para ser beneficiosa ha de ser voluntaria; contrariamente a la imposición que se hace desde la administración pública catalana. ETC. Dejen a los tribunales hacer su labor…¿será posible?