No dudo que el Sr. Quintàs esté bien informado pero él y cada uno de sus conocidos son sólo un voto cada uno. Desborregar a los aborregados requiere terapias de choque, por ejemplo, reivindicar que La Vanguardia ó el Mundo Deportivo se hagan sólo en catalán, a ver si tanto sus propietarios como sus lectores se enteran ya de hacia donde están yendo las cosas.