Del mito, de la ética, de la épica y de la estética

Asistimos al último o al penúltimo acto de un “procés” que camina entre la tragicomedia y la farsa, una situación donde la ética política desaparece sumergida por el torbellino de la propaganda. Aún esperamos que alguien explique y se haga responsable de la farsa que supuso hacernos creer que la UE nos recibiría con los brazos abiertos, que la ONU nos reconocería o que las empresas o bancos no se irían. Es evidente la falta de la más elemental ética política. Ésta, que implica siempre memoria y rendición de cuentas, ha sido manipulada y falseada. Para el independentismo, sólo queda LEER MÁS

El expolio de Cataluña

El 23 de diciembre de 2010, Artur Mas fue investido Presidente de la Generalidad de Cataluña al ser su partido, Convergencia y Unión, el más votado. La primera medida que adoptó fue suprimir el Observatorio de Violencia de Género, institución realmente inoperante pero que no significaba apenas gasto y quedaba bien en el imaginario feminista. Era el ejemplo de lo que se proponía el proyecto convergente para gobernar el país. A partir de ese momento, y para cumplir los objetivos de la austeridad y del déficit, en plena crisis, el gobierno catalán, antes que el de España, comenzó a recortar LEER MÁS

To be or not to be

Artur Mas, convertido en el “embajador volante” del proceso independentista, ha dicho en la Universidad de Harvard que Cataluña aspira a ser “la Dinamarca del Mediterráneo”. Y yo digo: si la Generalitat ejerciera sus competencias de manera eficiente y, en vez de gastar montañas de dinero en chorradas y en corruptelas, hiciera una gestión seria y responsable de su presupuesto, Cataluña ya sería, desde hace años, una nación/región europea ordenada y ejemplar. Con la ventaja, además, que tenemos euros en los bolsillos, en vez de las engorrosas coronas danesas, que hay que cambiar para entrar o salir de aquel país LEER MÁS